jueves, 23 de marzo de 2017

Nunca guardé nada para el regreso


Esta entrada contiene spoilers. Si no has visto GATTACA estàs avisado...




GATTACA es una de mis pelis favoritas. Una historia tremenda que te golpea profundo, envuelta en una presentación de lujo. Los actores, la banda sonora -de Michael Nyman por cierto- y los escenarios para estetas -parte de la peli está rodada en uno de los edificios de Frank Lloyd Wright. Además el director deja caer como quien no quiere la cosa algunas alegorias, casi subliminales, a la espiral del ADN. Los pequeños detalles que, como decía Hitchcock, son los que dan empaque y solided a una película, aunque no sean percibidos de manera directa por el espectador. En serio, si no la has visto, hazlo ya.

GATTACA es una distopía al estilo de Un mundo feliz de Huxley pero actualizada. Presenta un mundo donde la genética y las técnicas de concepción asistida han avanzado tanto que es posible desechar del código genético las secuencias que puedan generar enfermedades o tendencias negativas. Y ya puestos, ¿por qué no forzar un poco más las cosas para añadir algunos detalles positivos a la carta? Si podemos burlar el azar de la naturaleza para forzar que nuestro hijo sea más inteligente, más atlético... ¿por qué negárnoslo? Por cierto, el título de la película es una secuencia de bases nitrogenadas -guanina, citosima, adenina, timina- con las que se escribe en nuestro ADN la instrucciones replicar cadenas de proteina.

Pero las películas se hacen para explicar historias, aunque sean de ciencia ficción. Vincent (Ethan Hawke) es el hijo primogénito de una pareja que lo concibe por métodos naturales. Prácticamente una excentricidad romántica de la que su padre se arrepiente. Su hermano pequeño Anton fue ya concebido con los últimos adelantos de la fecundación asistida. De niños los dos  hermanos solían  competir en la playa. Nadaban dirección mar adentro. El primero que se cansaba o asustaba y giraba de vuelta perdía. Vicent perdía siempre, su hermano menor era más fuerte que él. 

Cuando años después los hermanos se reencuentran el duelo se repite. Nadan hasta la extenuación. Nadan, nadan y nadan. Paran para discutir y a continuación siguen nadando. Ninguno de los dos quiere perder. Anton, el hermano mejor dotado, se cansa y se asusta. ¿Cómo puede ser? Él es mejor, su hermano no puede derrotarlo. En uno de los momentos más terribles de la película, los dos muy adentro en el mar y agotados, Anton pregunta a Vincent que cómo es posible. Vincent le responde: "¿Quieres saber cómo lo hago? Así es como lo hago Anton. Nunca guardé nada para el regreso". Demoledor.




Mañana es el 17.5. Os deseo que lo disfrutéis. que os vaya fenomenal y que nadéis y nadéis sin dejar nada para la vuelta.



martes, 7 de marzo de 2017

El estilo mariposa y las dominadas con kipping.



Una opinión frecuentemente leída y oída por ahí: "Las dominadas con kipping no son realmente dominadas".

Siempre pensado que para entender cualquier disciplina es de ayuda conocer su propia evolución histórica. En deportes también. Y algunos de los casos son realmente curiosos.

¿Habéis aprendido alguna vez a nadar estilo mariposa? De pequeño me llevaban a natación y me propuse conseguir nadar así. Cuando al final lo logré pensé que era un estilo totalmente absurdo. El estilo braza me resultaba muy cómodo. El crawl era más demanadante energéticamente, pero a cambio nadabas mucho rápido. Nadar mariposa es energéticamente más demandante que el crowl, es incómodo y además es más lento que el crowl -aunque más rápido que la braza-. Vamos, que tiene lo peor de los otros dos estilos sin añadir ninguna mejora. ¿A quién demonios se le ocurrió nadar de una manera tan artificiosa?



El estilo mariposa es el más reciente de todos los estilos y data de principios del siglo XX. Al parecer en los años 20 el nadador y waterpolista alemán Erich Rademacher hizo una gira por Estados Unidos. Cuando competía en braza este nadador avanzaba con sus dos brazos a la vez tal y como especifica el reglamento, pero con los brazos fuera del agua. Con esta argucia conseguía batir a todos sus adversarios que nadaban una braza ortodoxa. Cuando los árbitros amenzaron con descalificarlo él se encaró con ellos con firmeza argumentando que el reglamento decía que los brazos debían avanzar de manera simultanea pero que en ningún sitio se especificaba si debían hacerlo por dentro o por fuera del agua. Y llevaba razón. Con el tiempo algunos entrenadores norteamericanos adoptaron y perfeccionaron el método y años más tarde la competición no tuvo más remedio que adaptarse definiendo las categorías de braza y mariposa por separado.

No es el único caso. En atletismo el salto de altura ha evolucionado desde el salto con los pies juntos, a carrerilla con salto mediante rodillo ventral y finalmente el actual estilo Folsbury. En jabalina en España tenemos  el caso de Miguel de la Quadra Salcedo, quien experimentó con un estilo de lanzamiento ancestral autóctono con resultados espectaculares. En este caso la federación reaccionó prohibiéndolo por considerarlo poco seguro.

Hace unos días, sin ir más lejos, la selección de Italia de rugby derrotó a Inglaterra aprovechando que en ningún lugar del reglamento se decreta la obligatoriedad de disputar la pelota en el ruck. Lo ingleses, atónitos, no supieron reaccionar y fueron derrotados. La selección italiana ha encontrado un bug en el reglamento del rugby. A partir de ahora veremos, supongo, como los demás equipos se adaptan o bien el reglamento es modificado.

La reglamentación está en la esencia del deporte. Sin una convención en las reglas no puede haber competición y dicho convenio es pactado pero arbitrario.

En el caso del crossfit las dominadas con kipping o las tipo mariposa cumplen la premisa de pasar la barbilla por encima de la barra y ser más eficientes en gasto energético y velocidad de ejecución. Sencillamente.



Eugene Sandow, padre del culturismo

Eugene Sandow fue un atleta nacido en Könisberg en 1867. Es considerado el padre del culturismo ya que es de los primeros deportistas de fu...